El daño del doblaje
jordi | 30 August 2008Omaha - Counting Crows (Films bout ghosts)
Otra de mis batallas perdidas: evangelizar las series y películas en versión original.
Todas habréis oído o incluso pronunciado la frase “en españa tenemos los mejores dobladores del mundo”. Solo hace falta buscar esta frase en google para darse cuenta de que es una LEYENDA URBANA muy extendida.
Normalmente me gusta contar un poco de historia y documentación varia acerca del tema que expongo para ponernos en antecedentes, pero hoy será mejor atacar directamente con las pruebas, ya me explicaré luego.
Empezando por la aberración más flagrante del doblaje, o como convertir una serie de culto en un montón de mierda para paletos borregos: “My Name Is Earl”.
Todo lo doblado en esta serie es una abominación: las traducciones, las voces, las expresiones… SUERTE que no pueden doblar a los actores, que me temo lo peor… Os pongo dos videos, el primero es la versión doblada que pudimos ver en la cadena “la Sexta”, y luego podéis ver el original.
Bueno… sin comentarios.
Otra bonita mancillación de un gran querido nuestro: “Dexter”. Lo de la hermana es criminal, pero es que lo de Dexter no tiene nombre… de nuevo, la comparación:
gmf….
Y no creais que esto solo pasa en España en general. En Catalunya también pecamos de dobladores… esta semana estrenamos la serie “Chuck“, divertida comedia en la que, como en todos estos casos, la voz tiene un papel principal. Pues nada… pasen y vean…
Si señor! Con dos cojones! Alguien en esa serie sabe algo de tiempos? de ritmo? han colgado el video en cámara lenta o algo?
Pues este es el panorama… Desolador, ¿verdad? Lo que os comentaba: El doblaje tal y como lo conocemos se aplicó en nuestro país en 1932, con la película Contra la espada y la pared. Es evidente que en ese contexto histórico el doblaje estaba más que justificado por al nivel cultural y el desconocimiento de lenguas extranjeras de la época.
Más adelante, su justificación fue todavía mayor, prácticamente imprescindible… para algunos: En el periodo de la dictadura, se utilizó dicha técnica para modificar los diálogos de las películas para que estos no desentonaran con las ideas del régimen. Uno de los casos más famosos y conocidos es el de la película el ladrón de bicicletas en la que se llegó a incorporar una voz en off que ni tan siquiera existía en la obra original. La gente de Switch off and let’s go pueden daros más información sobre el tema.
El tema es… ¿No hemos superdo ya todo eso? Ya no tenemos problemas de conocimiento… Los niños estudian inglés (hay cine y series en otras lenguas, por supuesto, pero está es la más extendida en nuestras carteleras actualmente) en el colegio, y ver estos contenidos en su versión original, aún con la ayuda de subtítulos, ayudaría muchísimo al dominar correctamente la lengua de Shakespeare.
A todos los que defienden el doblaje, pensad en esto: ¿Acaso cuando vais a comprar un disco de música de, por ejemplo, los Rolling Stones pedís una versión del disco doblado al español por, para poner otro ejemplo, Dani Martín?
Seguro que no, “no tendría gracia”, diréis. “perdería toda la esencia”, diréis. “no estaría escuchando a los Stones”, diréis. Bien, pues con las películas pasa lo mismo. Y os dejo un último ejemplo, una película de 2006, diamante de sangre, en que Leonardo DiCaprio realizó un trabajo oral excelente, llegando a modificar por completo su acento. ¿Y que pasó en la versión doblada? Que el doblador se pasó ese trabajo, todo lo que DiCaprio consiguió transmitir gracias a su magnífica labor, por el mísmisimo forro de la bolsa escrotal.
Juzgad, juzgad…
Por cierto, os recomiendo la lectura de este post de Blogdecine.com para más información.





