¿Quién paga la crisis?
jordi | 26 October 2008Al menos dame amor - Hasel (No me joda, doctor)
Gran especial el de cuatro, relacionado con la crisis.
Se ha hablado y se habla TANTO del tema que no aportaron ningún dato nuevo o revelador del asunto, pero si consiguieron algo que a menudo resulta difícil: dejar a un lado las estadísticas y ponerle nombre y rostro a toda la gente que lo está pasando mal por algo de lo que no tienen ninguna culpa.
Increíble como hemos llegado a esta situación… con gente quedándose en el paro, perdiendo sus casas, sin poder prácticamente alimentar a sus hijos. Y es que esos son quienes pagan, al fin y al cabo.
Magnífico también el final, donde se detallaban las indemnizaciones que les toca a los auténticos responsables de la crisis, viéndose cifras de hasta 24 millones de euros (si, algo así como 4.000 millones de pesetas) que llegó a cobrar Richard Fuld, CEO de Lehamn Brothers, mientras por otro lado se depedía a 25.000 personas que ya veremos si van a cobrar…
Y es que estas cifras son un ejemplo de lo enferma que está nuestra sociedad. Uno de estos personajes (no recurdo el nombre) cobraba 15.000 dólares la hora. Apuesto a que es más que el sueldo mínimo anual de una cajera de supermercado. ¿Como es posible que en lo que este hombre se toma un cafe y se va al servicio gane lo mismo que una persona trabajando 6 meses?
Resulta curioso, realmente, el fantástico lobby que se han montado allí arriba. Un mundo donde tus horas valen 15.000 dólares, aunque como persona valgas una mierda.
Debe ser cierto, que ya solo somos zombis. Aldous Huxley estaría orgulloso, viéndonos vivir en su mundo feliz. George Orwell viviría encantado, observándonos en su habitación 101. Y es que nos hemos adaptado divinamente.
Recomiendo a todo aquel que tenga un punto masoquista y quiera ponerse de mal humor que le heche un vistazo al nuevo documental que nos trae la gente de Zeitgest, Addendum, donde se muestra el funcionamiento (y las consecuencias) del sistema financiero global de una forma bastante accesible y desesperanzadora…
















